Fachada del Obradoiro - Catedral de Santiago
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Fachada del Obradoiro

Admira la espectacular Fachada del Obradoiro, la imagen más icónica de Santiago de Compostela. Esta obra maestra barroca del siglo XVIII, diseñada por Fernando de Casas Novoa, se alza como un imponente tríptico pétreo que corona la plaza principal. Con sus torres gemelas y la figura de Santiago el Mayor presidiendo el conjunto, esta fachada representa la culminación artística del Camino de Santiago y te invita a descubrir siglos de historia.

Historia

Orígenes y Construcción Medieval

La majestuosa Fachada del Obradoiro que hoy contemplamos no fue la primera que tuvo la Catedral en este mismo lugar. Bajo ella se esconde la historia de una fachada anterior, obra del taller del Maestro Mateo, que cerraba el templo por el oeste desde el siglo XIII.

Aquella construcción medieval tenía un rasgo único: un gran arco central permanecía abierto día y noche, dejando ver el interior del templo desde la plaza — así lo recoge el propio Códice Calixtino. La apertura no duró para siempre: en el siglo XVI, una serie de incidentes nocturnos obligó al Cabildo a instalar puertas que cerraron definitivamente el acceso, y a principios del XVII, Ginés Martínez transformó la zona con la escalinata que todavía hoy recibe a los visitantes.

[Puedes conocer en detalle esta fachada perdida, su rosetón "El Espejo" y el destino de sus esculturas en nuestra página dedicada a la Fachada Mateana.]

La Revolución Barroca de Casas Novoa

El deterioro de la fachada medieval, sumado al deseo del Cabildo de dar mayor protagonismo a Santiago el Mayor, motivó en el siglo XVIII una transformación radical. El encargo recayó en Fernando de Casas Novoa, y la nueva fachada tomó su nombre del taller de canteros instalado a sus pies: el Obradoiro.

Casas presentó su proyecto en 1738. Las obras comenzaron ese mismo año y se prolongaron hasta 1750, respetando en líneas generales la propuesta original. Su idea fue construir un gran tríptico de piedra con fuerte impulso ascendente, aprovechando la estructura medieval como base sobre la que desplegar el nuevo telón barroco.

Uno de sus gestos más significativos fue sustituir el antiguo rosetón por el gran espejo que corona hoy la fachada, inundando de luz la nave mayor de la Catedral.

Iconografía y Simbolismo Jacobeo

La decoración de la fachada es una auténtica apoteosis jacobea, en diálogo directo con el Altar Mayor que se había renovado pocos años antes. En lo más alto del cuerpo central, la figura de Santiago el Mayor preside todo el conjunto, proclamando ante los peregrinos la condición apostólica de Compostela.

La propia estructura exterior refleja la disposición interior de la basílica, creando una armonía perfecta entre continente y contenido. En la ejecución de las imágenes y relieves participaron algunos de los mejores escultores de la época: José Gambino, Francisco Lens, Gregorio Fernández, Antonio López y Antonio Nogueira.

Curiosidades y Detalles Arquitectónicos

Casas Novoa no partió de cero: integró en su proyecto dos torres ya existentes, la Torre de las Campanas (levantada por Peña de Toro en 1671) al sur, y la Torre de la Carraca al norte, rematando ambas dentro de su diseño unitario.

El resultado es un auténtico palimpsesto de piedra, donde románico, gótico y barroco conviven en armonía — un testimonio vivo de los siglos de devoción jacobea y de una tradición peregrina que nunca ha dejado de renovarse.

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