Contempla una de las obras más extraordinarias del Maestro Mateo: el parteluz del Pórtico de la Gloria. Esta columna central de mármol presenta la primera representación del Árbol de Jesé en el arte español, con David, Salomón y la Virgen María entre sus ramas. Corona la obra un capitel policromado con la Trinidad y Santiago entronizado. Una pieza única que combina virtuosismo técnico, simbolismo religioso y leyendas populares como la del Santo dos Croques.
Historia
Orígenes y Construcción del Parteluz
El parteluz del Pórtico de la Gloria representa una de las obras maestras más extraordinarias del taller del Maestro Mateo, datada hacia el año 1200. Situado en la parte central del conjunto, sostiene el gran tímpano donde se representa la Gloria presidida por Cristo redentor del Hombre y triunfador sobre la muerte. Esta columna central, que divide en dos el hueco de entrada a la catedral, constituye un verdadero alarde técnico y artístico del arte románico tardío: está formada por un grueso pilar de una sola pieza granítica y un haz de esbeltas columnas, demostrando el virtuosismo excepcional de los canteros medievales capaces de extraer, trabajar y colocar una obra de semejantes dimensiones.
Adosada a su cara exterior encontramos una columna de mármol del país, material utilizado únicamente en otras tres columnas del Pórtico, que presenta la primera representación del Árbol de Jesé en el arte hispánico. Esta innovación iconográfica marca un momento crucial en la evolución artística de la catedral compostelana.

Simbolismo Religioso y Genealogía Sagrada
El programa iconográfico del parteluz desarrolla un complejo mensaje teológico centrado en la genealogía humana y divina de Cristo. El Árbol de Jesé, tallado en mármol, representa según la profecía de Isaías el linaje terreno del Salvador. Entre las ramas y hojas entrelazadas se suceden, de abajo arriba, las figuras del Rey David tocando el arpa, Salomón y, finalmente, la Virgen María entre ángeles, cuya pureza se simboliza por el hecho de que las ramas no llegan a tocarla.
Esta genealogía humana se complementa con la "familia divina" representada en el capitel de mármol superior, que conserva parte de su policromía original. Aquí contemplamos una emotiva representación de la Santísima Trinidad del tipo "paternitas", donde Dios Padre acoge al Hijo entre sus brazos mientras la paloma del Espíritu Santo se sitúa sobre ellos, rodeados de ángeles turiferarios.
Tradiciones Populares y Leyendas
El parteluz ha generado a lo largo de los siglos diversas tradiciones devotas y supersticiones populares. La costumbre extendida de apoyar los dedos sobre el fuste de mármol creó un desgaste tan pronunciado que parecía diseñado expresamente para colocar la mano. Una leyenda recogida por el sastre Picardo Manier en 1726 atribuye estas huellas a la propia mano de Dios cuando giró la basílica desde su primitiva orientación hacia poniente. Otra tradición llevaba a los peregrinos a tocar el pie izquierdo de Santiago al llegar a la catedral, simbolizando así el final de su camino, y a pasar la mano por las cavidades del Árbol de Jesé mientras rezaban cinco oraciones antes de entrar al templo.
Todo el conjunto se asienta sobre un basamento en el que una figura barbada aparece a horcajadas sobre dos leones, a los que abre las fauces. Su identidad ha sido objeto de debate entre los historiadores, que le han dado distintas lecturas: Sansón, Adán, Gilgamesh, y posiblemente tenga relación con Daniel en la fosa de los leones; otros autores han propuesto incluso la figura de Noé.
Por detrás, arrodillada y mirando hacia el altar mayor, se encuentra una imagen singular: el Santo dos Croques, posible autorretrato del propio Maestro Mateo a los pies de su obra maestra, portando una cartela con la inscripción "Architectus". Los estudiantes compostelanos desarrollaron la costumbre de darle tres cabezazos —croques, en gallego— para recibir parte de la sabiduría del maestro constructor. Esta tradición, originalmente propia de los vecinos de Santiago, fue después asumida también por los peregrinos, y la escultura está considerada uno de los primeros autorretratos de artista conservados en la escultura medieval hispánica.
Programa Iconográfico Completo
Coronando el conjunto, la figura entronizada de Santiago Apóstol como titular de la basílica sostiene el característico báculo en forma de "tau" y una filacteria con la inscripción "Me envía el Señor", clara invitación a la fe. Su corona de bronce con pedrería, único elemento no pétreo del Pórtico, fue añadida probablemente en época gótica.
El capitel superior reproduce detalladamente las Tentaciones de Cristo, con cartelas explicativas extraídas del Evangelio. La narración se desarrolla rodeando el capitel, culminando en la cara interior donde los ángeles sirven a Jesús tras la retirada del demonio, representado de forma grotesca con gran boca y cuerpo cubierto de pelo.
Preguntas frecuentes sobre El Parteluz del Pórtico de la Gloria
¿Qué es el Árbol de Jesé y qué representa en el parteluz?
Es la genealogía humana de Cristo tallada en el fuste de mármol de la columna central: de la figura recostada de Jesé surgen, en disposición ascendente, personajes como el rey David, Salomón u otros antepasados bíblicos, hasta culminar en María, cuya imagen remata la composición sin ser tocada por las ramas, subrayando su condición virginal. Es la primera representación de este tema en el arte hispánico.
¿Por qué tiene una marca de mano el parteluz?
Por la costumbre, extendida durante siglos, de apoyar los dedos sobre el fuste de mármol al pasar bajo el Pórtico —un gesto tan repetido que llegó a desgastar la piedra con la forma de una mano. Según una leyenda recogida en 1726, esas huellas serían las que dejó Dios al girar la basílica, que originalmente miraba hacia poniente.
¿Qué representa el capitel situado justo encima del parteluz?
La Santísima Trinidad: Dios Padre, entronizado, sostiene en su regazo al Niño Jesús, que bendice con una mano y sujeta el Libro de la Ley con la otra, mientras la paloma del Espíritu Santo aparece sobre ambos, rodeada de ángeles turiferarios. Es una de las pocas piezas del Pórtico que conserva restos visibles de su policromía original.
¿Por qué se llama "Santo dos Croques" a la figura arrodillada del parteluz?
Por la tradición popular de golpear suavemente la cabeza contra la de esta escultura —tres croques, cabezazos en gallego— para "recibir" parte de la sabiduría del Maestro Mateo, a quien la tradición identifica con esta figura humilde y arrodillada frente al altar mayor.
¿Por qué el Maestro Mateo aparece representado con esa actitud tan humilde?
Según la leyenda, el arzobispo reprendió a Mateo al descubrir un autorretrato suyo situado junto a Dios en el tímpano central, por considerarlo un gesto de soberbia. Cuando el maestro terminó la obra, aquella figura había desaparecido de allí y en su lugar apareció la actual, arrodillada y sin corona de luz, como muestra de arrepentimiento.
¿Qué figura corona el parteluz, por encima de la Trinidad?
Una imagen sedente de Santiago el Mayor, apoyado en un báculo en forma de tau y portando una filacteria con la inscripción "Me envía el Señor". Su corona, un nimbo de bronce con pedrería, es la única pieza metálica de todo el conjunto escultórico del Pórtico.
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