Adéntrate en uno de los escasos ejemplos de arquitectura románica civil que se conservan en Europa. El Palacio de Gelmírez, construido en el siglo XII junto a la Catedral, te sorprenderá con su espléndido salón de banquetes decorado con ménsulas que recrean festines medievales y músicos con instrumentos de la época. Descubre su histórica cocina románica y contempla las escenas talladas en piedra que narran la vida cortesana del primer arzobispo de Santiago.
Historia
Un Palacio junto a la Catedral
Son escasos los ejemplos conservados de arquitectura románica civil. Pero una iglesia tan importante como la de Santiago tuvo a su vera, desde muy pronto, un palacio que servía de residencia y lugar de recepción de los más altos dignatarios civiles y religiosos. Parece que el primitivo palacio arzobispal estaba al lado sur del templo cuando las obras de este todavía no habían sido terminadas. Cabe recordar, además, que el atrio de las Platerías servía también como lugar desde donde se impartía justicia.
Gelmírez y las Sucesivas Ampliaciones
Igual que las fachadas del crucero, este primitivo palacio, iniciado hacia 1105, debió de sufrir serios daños durante las revueltas de 1117. Parece que el nuevo edificio, adosado al norte de la catedral, empezó a construirse hacia 1120. Gelmírez, primer arzobispo de Santiago y gran impulsor de las obras de la iglesia, que hacía tiempo avanzaban muy lentamente, dará nombre a este palacio que él mandó construir.
El antiguo edificio románico sufrió otros añadidos y transformaciones que también conformarían el aspecto actual del palacio. Hacia 1260, don Juan Arias, otro arzobispo a quien se deben importantes añadidos góticos en la catedral, amplió el palacio con algunas de sus estancias más representativas. En los siglos XV y XVI dejaron también su huella los prelados Lope de Mendoza, Alonso de Fonseca y Maximiliano de Austria, añadiendo una planta. Su aspecto definitivo le sería dado en el siglo XVIII, cuando se realizaron obras en su fachada que refuerzan y ocultan la fachada medieval.
El Salón de Armas y la Cocina Medieval
Desde la plaza del Obradoiro, se accede al palacio a través de una modesta puerta bajo arco de medio punto y de unas escaleras que atraviesan la primitiva fábrica románica. Se llega así a un zaguán que antecede a una sala muchas veces citada como "Salón de Armas". Esta fue levantada en el siglo XII, en época de Gelmírez, y la forman cinco tramos cubiertos con románicas bóvedas de arista, soportadas por esbeltas columnas en haces de cuatro. En uno de los lados, caldeaba el ambiente una chimenea con un amplio hogar entre columnas de capiteles vegetales.
Pero es la cocina del edificio del siglo XII lo más destacable de lo que ha llegado hasta nosotros: uno de los pocos ejemplos conservados de espacios de trabajo doméstico de la Edad Media, con su amplio fogón bajo una románica bóveda de cañón perforada para permitir la salida de humos. Se llega a ella subiendo por una estrecha escalera en la que se ve una esbelta ventana ajimezada. Al otro lado de la cocina, además de otras estancias más sobrias ya de mediados del siglo XIV, destaca el pasadizo que conduce desde la fachada de la Azabachería a la Plaza del Obradoiro, que pasa bajo los salones del palacio, reforzando así su carácter urbano.
El Espléndido Salón Superior
Tras pasar bajo un dintel de tipo mudéjar, se llega a uno de estos salones, el espléndido salón superior, el espacio más importante de todo el conjunto. Se trata de una sala de amplias proporciones de una sola nave —salvo en uno de sus extremos, donde se divide en dos—, de 32 por 8,40 metros, con dimensiones tales que abarca los tres espacios de la planta inferior. Pueden definirse cinco tramos de la nave mediante los arcos rebajados. En ellos, la decoración va en aumento en dirección a la cabecera, algo que sucede también con los nervios de las bóvedas de crucería de escasa altura, que al final se llenan de hojas. Otros de los nervios están decorados con personajes humanos y ángeles astróforos que portan el sol y la luna, figuras alegóricas de diversas interpretaciones cosmológicas y teológicas en el arte medieval.
Las Ménsulas del Banquete
Singular importancia tienen las ménsulas en las que se apean las bóvedas. En ellas están representadas escenas de banquetes, recordando los que sin duda tenían lugar en este refectorio —comedor— y salón de ceremonias. Las escenas son un compendio del protocolo de los banquetes de la época, con los sirvientes ofreciendo las viandas, y muestran la riqueza de los alimentos de Galicia ya en el siglo XII. Las empanadas, los panes, el vino y el ajuar con que eran servidos se representan aquí con notable realismo. Otras ménsulas muestran a los músicos que animaban las veladas, con sus instrumentos fielmente reproducidos en piedra, como los del famoso Pórtico de la Gloria —fídulas, quinternas, organistrum, arpa y doble flauta, entre otros.
Estas similitudes, así como el estilo de las figuras y de la decoración vegetal, hacen pensar en una pervivencia del taller del Maestro Mateo en la construcción de este salón, cuyo autor se inspiró sin duda en los palacios episcopales franceses de la época. Sin embargo, no hay unanimidad a la hora de interpretar la decoración de esta sala, aunque casi todos los expertos coinciden en que se representa un banquete al que asisten los reyes, en el que lo religioso tiene un destacado protagonismo. Algunos ven en estas ménsulas el banquete nupcial del rey Alfonso IX y doña Berenguela; otros autores, en cambio, prefieren interpretarlas como la peregrinación de Fernando III el Santo y su esposa, Beatriz de Suabia.
El Patio y los Canecillos Románicos
Al interior del palacio hay también un patio situado en el espacio entre el edificio civil y la catedral, que permite ver importantes canecillos medievales, así como las escasas partes conservadas de los extremos de la primitiva fachada norte de la catedral.
Del Palacio Episcopal a las Dependencias Actuales
A partir del siglo XVI, sobre todo en el XVIII y XIX, se construyeron las dependencias del palacio arzobispal que se utilizan hoy como residencia del prelado compostelano, que también alberga las oficinas de la curia y de gobierno de la diócesis. Su neoclásica fachada principal, junto a la de la Azabachería y tras el palacio medieval, se construyó en 1854.
Del Parlamento de Galicia al Museo
El palacio de Gelmírez tuvo un uso institucional inesperado en la historia reciente de Galicia: fue la sede provisional del Parlamento gallego desde su constitución, el 19 de diciembre de 1981, hasta su traslado al pazo de Fonseca en el verano de 1982.
Hoy el edificio tiene un nuevo uso museístico, integrado dentro del área del Museo de la Catedral de Santiago. En agosto de 2012 acogió la primera exposición pública del Códice Calixtino, poco después de su recuperación tras el robo sufrido en 2011.
Preguntas frecuentes sobre Palacio de Gelmírez
¿Qué relación tiene el Palacio de Gelmírez con el Pórtico de la Gloria?
Las ménsulas del Salón de Ceremonias muestran músicos con instrumentos —fídula, quinterna, organistrum, arpa— muy similares a los del propio Pórtico, lo que hace pensar que el taller del Maestro Mateo continuó activo en la construcción de este salón, décadas después de terminar su obra maestra.
¿Qué banquete representan las ménsulas del Salón de Ceremonias?
No hay consenso entre los expertos: mientras la interpretación más extendida lo identifica con el banquete nupcial del rey Alfonso IX y doña Berenguela, otros autores prefieren relacionarlo con la peregrinación de Fernando III el Santo y su esposa Beatriz de Suabia.
¿Qué queda del palacio original construido por Gelmírez?
Muy poco del edificio en sí, pero se conservan tres puertas de comunicación con la basílica: la puerta de Gramáticos, la de la Torre y la de la tribuna. El palacio actual responde en gran parte a una ampliación posterior encargada hacia 1250 por el arzobispo Juan Arias al maestro Boneth.
¿Ha tenido el palacio otros usos además del religioso y museístico?
Sí, uno singular: sirvió como sede provisional del Parlamento de Galicia entre su constitución en diciembre de 1981 y su traslado al pazo de Fonseca en 1982, antes de instalarse definitivamente en el pazo del Hórreo en 1989.
¿Qué relación tiene el palacio con el Códice Calixtino?
En agosto de 2012 acogió la primera exposición pública del manuscrito tras su recuperación, poco después del robo sufrido en 2011 —un episodio que llevó al códice a estar desaparecido durante meses.
¿Qué se ve en el patio interior del palacio?
Importantes canecillos medievales y las escasas partes conservadas de la primitiva fachada norte de la catedral, visibles desde el espacio que separa el edificio civil de la propia basílica.
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