Historia
Orígenes y Construcción
La Tribuna del Pórtico de la Gloria representa uno de los espacios más sofisticados de la Catedral de Santiago, construida bajo la dirección del Maestro Mateo a partir de 1168, según el contrato firmado con el rey Fernando II. Este espacio superior, situado sobre el nártex del Pórtico de la Gloria, constituye un testimonio excepcional de la transición del románico al gótico en la arquitectura medieval gallega.
Mateo diseñó esta tribuna como un elemento arquitectónico innovador que combina arcos apuntados góticos con decoración de ajedrezado románico, creando una síntesis única. El tramo central presenta una revolucionaria bóveda de crucería sostenida por ángeles turiferarios descalzos con cartelas, mientras que los tramos laterales mantienen cubiertas de cuarto de círculo tradicionales.
Significado Jacobeo y Simbólico
La tribuna completa el mensaje apocalíptico del Pórtico de la Gloria, que debe leerse desde la cripta hasta este nivel superior. Mientras en la cripta inferior encontramos ángeles portando el sol y la luna, y en el tímpano central se desarrolla la visión del fin de los tiempos según San Juan, la bóveda de la tribuna culmina con el Cordero Místico en su clave central.
Esta disposición simboliza la Jerusalén Celeste descrita en el Apocalipsis: "Ciudad que no necesita ni de sol ni de luna que la alumbren, porque la ilumina la gloria de Dios, y su lámpara es el Cordero". La luz, elemento fundamental en el mensaje mateano, llega desde los cuatro puntos cardinales a través de vanos estratégicamente dispuestos que hacen refulgir el Cordero Místico.
Innovaciones Arquitectónicas
Mateo demostró su genio constructivo al elevar el tramo central de la tribuna más allá del tejado catedralicio, permitiendo la apertura de vanos en los cuatro puntos cardinales. El gran óculo central, acompañado por dos órculos cuadrilobulados, no solo proporcionaba luminosidad sino que aligeraba el muro, evitando cargas innecesarias sobre la estructura del Pórtico.
Un ingenioso pasillo de servicio, accesible desde las torres medievales del Obradoiro, permitía el mantenimiento del gran rosetón y sus vidrios emplomados. Los restos de este sistema, incluyendo dos figurillas de jóvenes flanqueando el paso, testimonian la preocupación del maestro por la conservación de su obra.
Curiosidades y Detalles
En el triforio de la tribuna se conserva una inscripción con "Gudesteo", referencia a Pedro Gudesteiz, tesorero de la basílica en 1168 y responsable de librar los fondos para las obras. Esta marca histórica señala precisamente el momento en que Mateo asumió la dirección del proyecto.
La decoración vegetal de los capiteles del triforio y los voluminosos nervios de las bóvedas presentan el característico estilo mateano, que posteriormente influiría en las obras de sus seguidores fuera de Santiago. Paradójicamente, este espacio de extraordinaria riqueza simbólica y arquitectónica puede pasar desapercibido para el visitante casual, confundiéndose con el resto de la tribuna catedralicia.