Elévate hacia los cielos en la misteriosa Tribuna del Pórtico de la Gloria, un tesoro oculto que corona la obra maestra del Maestro Mateo. Este espacio sagrado, situado sobre el famoso Pórtico, completa el extraordinario mensaje apocalíptico con el Cordero Místico iluminado por la luz celestial. Contempla cómo el genio medieval fusiona arte románico y gótico en bóvedas de crucería sostenidas por ángeles turiferarios, creando un ambiente único.
Historia
El Cordero Místico y sus Ángeles
La tribuna es un espacio abovedado cuya clave central representa al Cordero o Agnus Dei. De acuerdo con el carácter escenográfico de todo el proyecto de Mateo, alrededor de esta imagen se disponen cuatro ángeles turiferarios que inciensan su presencia, reforzando visualmente el sentido de adoración y culminación del mensaje apocalíptico del conjunto.
Entre el Románico y el Gótico
Más allá de su sentido iconográfico, la tribuna supone un ejemplo del avance del taller del Maestro Mateo hacia el gótico, que sin embargo aún convive con fórmulas románicas. Los arcos que separan el tramo central de los laterales son ya apuntados, aunque su decoración de ajedrezado nos devuelve al pasado románico. Mientras en los tramos correspondientes a las naves laterales la cubierta es de cuarto de círculo, como en el resto de la catedral, en el tramo central se emplea una bóveda de crucería, levantada sobre ángeles turiferarios que, descalzos y con cartelas, se apoyan en ménsulas de carnosa decoración vegetal —motivo que se repite en los cimacios sobre sus cabezas—. Los voluminosos nervios de estas bóvedas presentan una decoración que los seguidores de Mateo repetirían después en otras obras fuera de Santiago.
Aunque los arcos del triforio, dobles y de medio punto sobre columnas bajo un arco mayor, se mantuvieron invariables cuando el taller de Mateo se hizo cargo de las obras, puede apreciarse su mano en la decoración vegetal de los capiteles.
La Luz y el Pasadizo Secreto
La luz, tan importante para el mensaje del Pórtico, fue una preocupación constante de Mateo. El tramo central de la tribuna se levanta más allá del tejado de la catedral, lo que permite abrir vanos en los cuatro puntos cardinales que hacen refulgir el Cordero Místico de la clave central. La mayor parte de la luz procedería originalmente de la fachada occidental mateana, sustituida en 1738 por la actual de Fernando de Casas. La tribuna hace evidente la diferencia entre la fábrica medieval y la barroca: la luz del gran óculo central de la fachada —parcialmente reconstruido en el Museo de la Catedral— y de los óculos laterales llegaría a las naves a través del correspondiente óculo interior de la tribuna, acompañado de otros dos cuadrilobulados. Con ellos, Mateo aligera el muro todo lo posible, evitando cargas innecesarias sobre la estructura del Pórtico, que sostiene el peso de toda esta parte superior.
Algunos restos embutidos en el muro de la tribuna, como partes de arcos y dos figurillas de jóvenes a ambos lados, delatan un estrecho pasillo que el Maestro Mateo construyó para el mantenimiento del gran rosetón central y de los demás vanos. Con acceso desde dos pequeñas puertas en las torres medievales del Obradoiro, este pasadizo permitía conservar en buen estado las partes más altas e inaccesibles de la fachada, en especial los vidrios emplomados que cerraban el rosetón románico.
La Firma de un Tesorero
Un cimacio en el triforio, dos tramos antes de la tribuna del Pórtico, marca el momento en que Mateo fue puesto al frente del proyecto —en 1168, según el contrato firmado entre el maestro y el rey Fernando II—. La inscripción, "Gudesteo", hace alusión a Pedro Gudesteiz, tesorero de la basílica en ese momento y, por tanto, encargado de librar los fondos necesarios para las obras.
El Espacio que Completa el Mensaje
La Tribuna del Pórtico de la Gloria puede pasar casi desapercibida cuando se circula por las naves de la catedral, pareciendo una parte más de la tribuna que rodea en altura el interior del templo. Pero este espacio, situado sobre el nártex en que se convierte el Pórtico de la Gloria, completa el mensaje apocalíptico que este encierra en sus piedras.
El Pórtico debe leerse de abajo arriba, desde su cripta hasta su tribuna. En la primera, dos claves de bóveda muestran a un ángel portando el sol y a otro portando la luna. Sobre ellas, al nivel de la catedral, el tímpano del Pórtico desarrolla la visión del fin de los tiempos según San Juan. En el último nivel, la tribuna, la clave central de la bóveda ya no muestra ni sol ni luna, sino un Cordero Místico, visible incluso desde las naves a través del gran óculo central. Así se completa el mensaje, aludiendo a la luminaria de la Jerusalén Celeste: "Ciudad que no necesita ni de sol ni de luna que la alumbren, porque la ilumina la gloria de Dios, y su lámpara es el Cordero", como expresa el Apocalipsis.
Preguntas frecuentes sobre La Tribuna del Pórtico de la Gloria
¿Qué representa la clave de la bóveda de la tribuna?
Un Agnus Dei, el Cordero Místico, rodeado de cuatro ángeles turiferarios que lo incensan. Es visible incluso desde las naves de la catedral a través del gran óculo central, y remata simbólicamente el recorrido apocalíptico que empieza en la cripta con el sol y la luna.
¿Por qué la tribuna es tan luminosa comparada con el resto de la catedral?
Porque su tramo central se eleva por encima del tejado, lo que permitió a Mateo abrir vanos orientados hacia los cuatro puntos cardinales. No es solo una solución técnica: remite directamente al pasaje del Apocalipsis según el cual la Jerusalén Celeste no necesita sol ni luna porque la ilumina la gloria de Dios.
¿Es fácil identificar la tribuna al visitar la catedral?
No especialmente: puede confundirse con el resto de la tribuna que recorre en altura todo el interior del templo, ya que forma parte del mismo nivel arquitectónico. Solo al fijarse en la clave con el Cordero Místico se reconoce que este tramo concreto completa el mensaje iconográfico del Pórtico.
¿Existe un pasadizo oculto en la tribuna?
Sí. Algunos restos de arcos y dos figurillas embutidas en el muro apuntan a un estrecho pasillo construido por el taller de Mateo para acceder al gran rosetón central y a otros vanos, con entrada desde dos pequeñas puertas en las torres medievales del Obradoiro. Servía para mantener en buen estado los vidrios emplomados más inaccesibles de la fachada.
¿Qué elementos de la tribuna anticipan ya el estilo gótico?
Los arcos apuntados que separan el tramo central de los laterales y la bóveda de crucería del tramo central, aunque conviven con detalles todavía románicos, como la decoración de ajedrezado. Es una de las señales de que el taller de Mateo trabajaba ya en el umbral del gótico en España.
¿Qué significa la inscripción "Gudesteo" cerca de la tribuna?
Un cimacio con ese nombre, situado dos tramos antes de la tribuna, hace referencia a Pedro Gudesteiz, tesorero de la basílica en 1168, encargado de librar los fondos para las obras cuando Mateo se puso al frente del proyecto por contrato con Fernando II.
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