Sumérgete en el fascinante mensaje del Pórtico de la Gloria, donde cada figura cuenta una historia sagrada. Esta obra maestra del Maestro Mateo del siglo XII no era solo decoración, sino una 'biblia de piedra' que educaba al pueblo medieval. Descubre cómo Cristo preside el Juicio Final rodeado de ángeles y ancianos músicos, mientras profetas y apóstoles sostienen el mensaje de salvación. Una experiencia única que conecta
Historia
Un Pórtico para Educar al Pueblo
A finales del siglo XII y principios del XIII, una obra como el Pórtico de la Gloria no era un mero elemento decorativo dentro de la gran basílica compostelana. Especialmente en la Edad Media, los grandes programas iconográficos constituían un modo de ilustrar al pueblo llano, mayoritariamente analfabeto y al que incluso le era vetada la observación directa de parte de los rituales del altar.
Las portadas eran especialmente propicias para estos fines educativos. Las de Santiago son descritas fielmente por el Códice Calixtino, salvo en el caso de la occidental, que aún no se había terminado cuando se escribió el texto — de ahí que este códice no mencione el Pórtico de la Gloria, pese a que, contrariamente a lo que algunos aún creen, sí era perfectamente visible desde el exterior tras la fachada medieval hasta que las reformas del siglo XVI añadieron puertas con jambas y dinteles.
Novedad y Color en el Románico Tardío
La expresividad y el naturalismo de las figuras del Pórtico de la Gloria de Mateo supusieron, para un románico que daba sus últimos coletazos, una novedad que anticipaba el gótico que estaba naciendo en Francia. Además, un rico colorido policromaba todo el granito y mármol en que se tallaron las figuras: ocres, azules, rojos y oros. Numerosas cartelas con pasajes de las Escrituras y otros mensajes completaban el conjunto, permitiendo que quienes sabían leer transmitieran su contenido al resto de los fieles.
Casi toda esta policromía se ha perdido pese a los sucesivos repintes que se le hicieron, aunque todavía puede apreciarse en algunos puntos, sobre todo al caer la tarde, cuando el sol penetra con fuerza por el espejo barroco de la fachada actual.
Un Viaje Simbólico: de la Tierra a la Jerusalén Celeste
Acercándose al gótico, la luz era también un elemento fundamental para Mateo, que abrió numerosos y generosos vanos para que penetrara con fuerza en el interior del templo. Simbólicamente, su relevancia es igual de grande: en la cripta que soporta el pórtico, dos ángeles de las bóvedas portan el sol y la luna, iluminando el espacio; en la tribuna, en cambio, la luz procede del Cordero Místico, recordando el pasaje del Apocalipsis según el cual en la ciudad de Dios no harán falta el sol ni la luna, pues toda la luz procederá de la gloria de Dios y su lámpara será el Cordero.
Entre la tierra —representada por la cripta— y la Jerusalén Celeste —representada por la tribuna—, el episodio del Juicio Final se desarrolla en el tímpano central, rodeado de ancianos músicos. En él se juzga a las almas del pueblo de Israel del Antiguo Testamento, representado en la arcada norte, y a las del Juicio de las Almas del Nuevo Testamento, en las arquivoltas de la nave sur. Este mensaje se sustenta en quienes anunciaron y predicaron la salvación: los profetas y apóstoles de las estatuas-columnas que soportan los arcos del pórtico, que aplastan con su peso las bestias fantásticas de las basas, representación del pecado y los demonios vencidos.
El Juicio Final en el Tímpano
Este es el mensaje del Pórtico, basado en el Apocalipsis de San Juan, que Mateo sigue con gran fidelidad y amor por los detalles. Cristo preside el Juicio como rey, glorificado por ángeles turiferarios y rodeado por los "vivientes" que vio San Juan, el tetramorfos: los cuatro evangelistas y los cuatro símbolos que los representan. Al fondo, las olas del mar descrito en el Apocalipsis. Alrededor, las almas de los bienaventurados y los veinticuatro ancianos músicos, que cantan alabanzas al Señor portando en frascos las oraciones de los santos.
El mensaje del pórtico se puede leer de un lado a otro sin interrupciones, casi como un cómic en el que las viñetas se suceden sin saltos que interrumpan las escenas. Entre los arcos laterales y el central, unos ángeles conducen hacia la gloria del tímpano a los personajes de un lado y de otro, acompañando a niños desnudos que representan las almas, hasta dejarlos entre los bienaventurados, con un nivel de detallismo que roza lo anecdótico y pintoresco.
Una Obra Cumbre y su Eco en Ourense
El Pórtico de la Gloria es una obra cumbre de la escultura medieval europea, maestra tanto en lo técnico como en lo iconográfico, con soluciones desconocidas hasta entonces en España y de gran influencia en otras obras que no alcanzaron su perfección. Entre ellas, quizás la más conocida sea el Pórtico del Paraíso de la Catedral de Ourense, que trata también sobre el Apocalipsis de San Juan, con una calidad y complejidad poco comparables a las de Santiago, aunque con la ventaja de conservar mucho mejor su policromía. Este otro pórtico ayuda a imaginar el aspecto que pudo tener el Pórtico de la Gloria en el esplendor de su colorido medieval original.
El Enigma del Maestro Mateo
Desgraciadamente, poco sabemos del Maestro Mateo. Algunos señalan su supuesto origen francés, debido al conocimiento que tenía de lo que se estaba haciendo en el país vecino; otros lo consideran compostelano. En el Pórtico no aparecen ni el comitente —el rey— ni el arzobispo, a excepción del nombre de este último, "Gudesteo", inscrito en un cimacio de la tribuna.
La efigie del propio autor quizás sea la del popular "Santo dos Croques", una figura arrodillada frente al altar mayor de Santiago, ofreciendo la obra a sus espaldas. La cartela en la que, según la tradición, se leía "Architectus", junto a la inscripción "Fecit", alimentan la costumbre popular de dar tres cabezazos —croques, en gallego— contra su cabeza para recibir así parte de la genialidad que inspiró su obra maestra.
Más allá de la leyenda, que a lo largo de la historia se hable de esta figura como la del autor, y que su nombre y firma aparezcan en un contrato con Fernando II en 1168 para terminar las obras de la catedral, hace pensar que el Maestro Mateo era ya alguien importante y bien considerado en un momento en que arquitectos y escultores eran meros maestros de obras, artesanos que trabajaban con las manos. Mateo anticipa así una consideración social del artista que no se vería hasta siglos más tarde, en la época del Renacimiento.
Preguntas frecuentes sobre Mensaje del Pórtico de la Gloria
¿Cómo se lee el mensaje del Pórtico de la Gloria en su recorrido completo?
De abajo arriba y de la tierra al cielo: arranca en la cripta (el plano terrenal), pasa por los arcos laterales (Antiguo Testamento y Juicio Final), asciende por el parteluz (la genealogía humana y divina de Cristo, con Santiago recibiendo a los peregrinos), culmina en el tímpano (Cristo en Majestad y la Gloria) y remata en la tribuna, iluminada por el Cordero Místico como símbolo de la Jerusalén Celeste.
¿Qué hay en la contrafachada del Pórtico, el lado que no se ve al entrar?
Un discurso que prolonga el mensaje principal con personajes ligados al drama litúrgico medieval del Ordo Prophetarum —entre ellos Virgilio, Juan el Bautista, Balaam, la Reina de Saba y la Sibila Eritrea— junto con ángeles trompeteros. Este espacio se abría originalmente al exterior mediante un gran arco, hoy oculto tras la fachada barroca del Obradoiro.
¿Cómo era la fachada medieval que enmarcaba originalmente el Pórtico?
Muy distinta a la actual fachada barroca: tenía un gran arco central de unos ocho metros de luz, tres arquivoltas de tema apocalíptico con decoración vegetal de tradición almohade, y un gran rosetón conocido como "espejo grande". Se conoce hoy sobre todo gracias a un dibujo de 1657 del canónigo Vega y Verdugo, ya que fue derribada en 1738 por problemas estructurales.
¿Cuándo se consagró definitivamente la catedral tras terminar el Pórtico?
El 21 de abril de 1211, más de 130 años después de haberse iniciado la obra, una vez concluidos tanto el Pórtico de la Gloria como el coro pétreo del propio Maestro Mateo.
¿Qué otras obras siguieron el modelo del Pórtico de la Gloria?
La más conocida es el Pórtico del Paraíso de la Catedral de Ourense, que desarrolla también el Apocalipsis de San Juan, aunque con menor calidad y complejidad que el de Santiago. Conserva mejor su policromía original, por lo que sirve de referencia para imaginar cómo lucía el Pórtico compostelano en su color medieval original.
¿Se sabe quién fue realmente el Maestro Mateo?
Muy poco con certeza: se debate si era de origen francés o compostelano. Su nombre aparece documentado en un contrato con Fernando II en 1168, lo que sugiere que ya gozaba de gran prestigio. La tradición popular lo identifica con la figura arrodillada frente al altar mayor conocida como el "Santo dos Croques", a quien los visitantes dan tres golpecitos en la cabeza para "heredar" su sabiduría.
¿Vas a visitar Santiago de Compostela?
Descubre tours por la ciudad, visitas guiadas a la Catedral y hoteles cercanos.