Historia
Orígenes y Construcción
La Capilla del Salvador ostenta el honor de ser el punto de partida de la grandiosa catedral románica de Santiago que hoy admiramos. Situada en el centro de la girola, esta capilla no solo es la más amplia de las primitivas construcciones románicas, sino también la más significativa desde la perspectiva histórica. Los capiteles de su entrada portan cartelas con inscripciones latinas que documentan su origen: "Reinando el príncipe Alfonso se construyó esta obra" y "En tiempos del obispo Diego se comenzó esta obra", refiriéndose al rey Alfonso VI y al obispo Diego Peláez respectivamente.
Los epígrafes de los muros laterales, aunque fragmentados por el tiempo, confirman estos datos y señalan 1075 como el año de inicio de la construcción. La capilla presenta una arquitectura singular: rectangular en el exterior con dos vanos ciegos de arco poligonal y uno central de medio punto, mientras que interiormente adopta forma semicircular con dos pequeños absidiolos al fondo.
Arte y Tesoros Renacentistas
El corazón artístico de la capilla lo constituye su magnífico retablo renacentista, costeado por Alonso III de Fonseca en 1522. Esta obra, atribuida a Juan de Álava y terminada en 1532, alberga la imagen gótica del Salvador mostrando sus llagas, rodeada de representaciones cristológicas, los apóstoles Santiago y San Juan, la Magdalena, Santa Catalina y San Miguel. La decoración se completa con ángeles músicos, medallones con bustos y escudos ornamentados con flores de lis.
La capilla experimentó diversas renovaciones a lo largo de los siglos: en 1647, 1676 cuando se blanqueó el espacio, y en 1724 cuando Juan Antonio García de Bouzas la decoró nuevamente y doró un sagrario diseñado por Miguel de Romay, hoy perdido.
Significado Jacobeo
Esta capilla desempeñó un papel fundamental en la experiencia peregrina. Aquí, los caminantes extranjeros podían confesarse con los confesores "lenguajeros" que dominaban diversos idiomas, comulgar y, lo más importante, recibir la preciada "Compostela" por dos reales, el pergamino sellado que certificaba oficialmente su peregrinación a Santiago.
Conocida también como "del rey de Francia" por una antigua fundación, la capilla alberga sepulcros notables, incluyendo la lauda del regidor Francisco Treviño (†1511) empotrada en el muro norte y la tumba del doctor Antonio Páramo y Somoza (†1786) en el suelo.
Curiosidades y Detalles
Los capiteles de la capilla no solo documentan su historia constructiva, sino que también despliegan el rico simbolismo medieval a través de representaciones del bestiario como las sirenas. La elegante reja que delimita el espacio, caracterizada por sus esbeltos balaustres y ausencia de coronamiento, sirvió de modelo para otras capillas de la girola, siendo mencionada por el propio Fonseca en su testamento como obra concertada con el maestre Domingo de Toledo.