Sumérgete en la magnificencia del Claustro de la Catedral de Santiago, una de las obras más espectaculares del Renacimiento español. Construido entre 1521 y 1590, este impresionante recinto combina la elegancia gótica con la decoración renacentista. Sus bóvedas estrelladas, frisos decorativos y portadas platerescas te transportarán a través de cinco siglos de historia.
Historia
Un Proyecto Postergado
Entre las muchas obras que el arzobispo Gelmírez impulsó en la basílica compostelana, hubo una que parece que quedó por hacer, pese a que se tienen noticias del interés que despertaba y de algunas donaciones destinadas a tal fin: la construcción de un claustro anejo a los muros de la catedral. Habría que esperar hasta los años centrales del siglo XIII para que el arzobispo Juan Arias diera un nuevo impulso constructivo a la sede compostelana, ya en clave gótica.
Además de otras obras, Juan Arias levantó un claustro que se encontraba más o menos en la misma ubicación que el actual, aunque a un nivel inferior y de menor tamaño. Sus restos arqueológicos se conservan en los subterráneos de la catedral, entre ellos algunos sarcófagos que hablan del uso funerario del recinto, además de la base de un torreón defensivo del siglo XIV, llamado de Gómez Manrique.
El Impulso de Fonseca y la Reconstrucción Renacentista
Este claustro medieval sufrió el envite de las disputas entre la mitra compostelana, la nobleza gallega y la burguesía, por lo que a la estrechez de sus espacios se unía su progresivo deterioro. En 1505, Alonso III de Fonseca destinó un millón de maravedíes para la obra, que sin embargo no se iniciaría hasta 1521. Fue encargada a Juan de Álava, quien dirigió los trabajos hasta su muerte, en 1537. Sería Rodrigo Gil de Hontañón quien los continuaría, con la intervención de algún otro maestro, prolongándose hasta 1590. Las obras comenzaron con celeridad, pero pronto se ralentizaron al tener que superar ciertos obstáculos, como el derribo de una manzana de tiendas de plateros hacia 1540.
Arquitectura: Gótico en la Estructura, Renacimiento en la Decoración
La dilatación del proyecto no alteró el plan inicial de Juan de Álava. El resultado es uno de los mejores y mayores claustros de España, con crujías de treinta y cuatro metros de largo y seis de ancho. En su concepción arquitectónica es un claustro todavía gótico, pero ya renacentista en la decoración. Se cubre con estrelladas bóvedas de variadas claves, que arrancan de altas ménsulas; cada uno de los cinco tramos por crujía lleva un contrafuerte exterior con múltiples pináculos, y en la parte más alta destaca la calada crestería.
Cementerio de Canónigos y Dependencias Anejas
Todavía hoy, uno de los usos del claustro es el de servir de cementerio de canónigos. A este fin funerario alude el friso que recorre todo su perímetro interior, con temas relativos al triunfo de la resurrección sobre la muerte. El friso se curva en torno a las ventanas y en la puerta que da acceso al cuarto del antiguo Tesoro, en el brazo sur del transepto, para rodear el escudo del mecenas Fonseca.
Otras dependencias se abren al interior del claustro, y su variado estilo revela lo dilatada que fue su construcción en el tiempo: la antesacristía y sacristía, el tesoro, la capilla de las Reliquias, la capilla de Alba, el vestíbulo del claustro, la capilla de Ánimas, el vestuario de canónigos y el acceso al Archivo Catedralicio.
Las Portadas del Maestro Arnao
Forman parte del proyecto del claustro las puertas de acceso al mismo, situadas en el brazo sur del transepto en el interior de la catedral. Son portadas-retablo a modo de arco de triunfo que se adaptan, con su estilo plateresco, al marco románico que las acoge, mostrando un perfecto equilibrio geométrico y una delicada decoración escultórica labrada por el Maestro Arnao, colaborador de Juan de Álava.
La portada de acceso a la sacristía y al claustro presenta una iconografía relacionada con la capilla de Reliquias y el tesoro jacobeo, con figuras de Santiago y de San Ildefonso —patrón de Alonso III de Fonseca— y Santiago protector desde la Gloria en el frontón, además de alusiones a la sabiduría vinculadas al fundador. Junto a ella, otra portada idéntica en su estructura despliega decoración de candelieri, ángeles con antorchas, putti, águilas y grifos protectores, aunque en este caso las hornacinas acogen una Anunciación y una Encarnación del Hijo de Dios, coronadas por un Dios Padre bendiciendo. Todo el conjunto alude al pecado y a la salvación, introduciendo el mensaje de muerte y resurrección propio del interior del claustro.
Sacristía y Tesoro Artístico
Anejas al claustro, la antesacristía y sacristía —esta última de gran altura y generosas proporciones— presentan igualmente bóvedas estrelladas. En estas dependencias se guarda una importante colección de cuadros de los siglos XVII, XVIII y XIX, siendo visible desde las naves del templo el Santiago Sedente del siglo XIX, obra del compostelano Juan Antonio García de Bouzas. La gran araña que alumbra la sacristía, que durante muchos años presidió el altar mayor, está hecha de bronce y fue donada por el político compostelano Eugenio Montero Ríos en 1895.
El Claustro Hoy: Museo y Vestigios Jacobeos
Hoy el claustro forma parte del recorrido del Museo de la Catedral. En él, además de las tumbas de los últimos canónigos fallecidos, se guarda una importante colección de heráldica relacionada con la nobleza gallega, sarcófagos de canónigos de los siglos XIV al XVI hallados en diferentes excavaciones en varias partes de la catedral, y una colección de lápidas de bronce de arzobispos de los siglos XVII y XVIII.
Fuera de las crujías, en el centro del claustro, se conserva el vaso de granito gallonado que perteneció a la Fons Mirabilis, situada frente a la antigua Puerta Francígena para servicio de peregrinos y compostelanos. En una esquina se exhiben las viejas campanas de la Torre del Reloj, fundidas en el siglo XVIII y sustituidas por las que se oyen hoy a finales del siglo XX. Por último, en la esquina opuesta, una obra contemporánea conmemora el 800 aniversario de la consagración de la catedral en 1211.
Preguntas frecuentes sobre El Claustro
¿Por qué el claustro actual no está en el mismo lugar que el original medieval?
En realidad sí, pero a un nivel distinto: el claustro gótico que Juan Arias levantó en el siglo XIII estaba en una ubicación similar a la actual, pero a un nivel inferior y de menor tamaño. Sus restos, incluidos varios sarcófagos y la base de un torreón defensivo, se conservan hoy en los subterráneos de la catedral.
¿Cuánto tiempo tardó en construirse el claustro actual?
Casi setenta años: las obras comenzaron en 1521 bajo la dirección de Juan de Álava, quien las dirigió hasta su muerte en 1537. Rodrigo Gil de Hontañón continuó el proyecto sin alterar el diseño original, hasta su finalización en 1590.
¿Por qué el claustro también funciona como cementerio?
Es uno de sus usos desde su origen y continúa siendo así hoy: alberga las tumbas de los canónigos fallecidos. A este fin funerario alude el friso que recorre todo el perímetro interior, con escenas sobre el triunfo de la resurrección frente a la muerte.
¿Qué dependencias se abren al interior del claustro?
Varias estancias de distintos estilos, reflejo de lo dilatada que fue su construcción: la antesacristía y sacristía, el tesoro, la capilla de las Reliquias, la capilla de Alba, la capilla de Ánimas, el vestuario de canónigos y el acceso al Archivo Catedralicio.
¿Qué son las portadas-retablo que dan acceso al claustro?
Dos puertas plateras de gran calidad escultórica, obra del Maestro Arnao, colaborador de Juan de Álava, situadas en el brazo sur del transepto. Combinan iconografía religiosa —figuras de Santiago y San Ildefonso, escenas de la Anunciación— con un mensaje simbólico de pecado y salvación que introduce el sentido funerario del claustro.
¿Qué objetos históricos curiosos se conservan hoy en el claustro?
Entre otros, el vaso de granito gallonado que perteneció a la antigua Fons Mirabilis (la fuente medieval de los peregrinos), y las viejas campanas de la Torre del Reloj, fundidas en el siglo XVIII y sustituidas por las actuales a finales del siglo XX.
¿Vas a visitar Santiago de Compostela?
Descubre tours por la ciudad, visitas guiadas a la Catedral y hoteles cercanos.