La Catedral de Santiago de Compostela abre sus puertas al mundo a través de cuatro fachadas, cada una construida y remodelada en un momento distinto de sus más de mil años de historia. La barroca fachada del Obradoiro, orientada a poniente, es hoy la imagen más reconocida del templo y guarda tras de sí el románico Pórtico de la Gloria. Al norte, la fachada de la Azabachería recibe a los peregrinos que culminan el Camino Francés; al sur, la fachada de las Platerías conserva la portada románica más antigua que aún puede verse en pie. Cierra el conjunto la fachada de la Quintana, el "telón" barroco tras el que se oculta la irregular cabecera medieval de la basílica. Recorre cada una de ellas para descubrir su historia, sus autores y los detalles que las convierten en una de las cumbres de la arquitectura religiosa europea.
Fachada del Obradoiro
Obra maestra barroca del XVIII, fachada icónica de Santiago con torres gemelas y figura del santo.
Fachada de Azabachería
Fachada norte: entrada histórica de peregrinos del Camino Francés con estilos románico-barroco.
Fachada de la Quintana
Fachada barroca s.XVII con Puerta Santa (solo Años Santos) y Puerta Real. Obra del Maestro Mateo.
Fachada de Platerías
Fachada románica de 1100 con esculturas bíblicas, Rey David y talleres de plateros históricos.
Fachada Mateana
Fachada románica del s.XII del Maestro Mateo, oculta tras el barroco Obradoiro de Santiago.