Adéntrate en dos de los espacios más fascinantes de la Catedral compostelana: la Biblioteca y la Sala Capitular. Contempla las espectaculares bóvedas planas de granito con decoración rococó, frescos de Arias Varela que narran la vida del Apóstol, y las valiosas colecciones bibliográficas. Aquí se custodian los dos Botafumeiros históricos y podrás admirar tapices flamencos del XVII, el retablo de Sernini y obras de arte únicas. Un viaje por siglos de historia donde el Cabildo sigue reuniéndose hoy.
Historia
Bóvedas de Granito al Gusto Rococó
La decoración es abundante en ambos espacios, sobre todo en las bóvedas, respondiendo ya a un gusto rococó. Una novedad son esas bóvedas planas de granito, que en la Biblioteca se centran en un gran plafón central sostenido por fragmentos de arcos, que dan lugar a lunetos decorados con símbolos jacobeos sobre la cornisa. Los frescos, lunetos y sanguinas de esta bóveda aluden a pasajes de la vida del Apóstol, y son obra de 1756 de Arias Varela.
Las Fachadas que Completaron el Claustro
Una vez terminado el claustro, se le dotó de las fachadas exteriores. A la empezada en 1540 por Rodrigo Gil de Hontañón en la Plaza de las Platerías para albergar el Tesoro, se unirían a inicios del siglo XVII unas nuevas obras adosadas a las logias sur y oeste. Estas son las que conforman en el exterior la gran fachada claustral del Obradoiro, visible en antiguos dibujos aún junto a la fachada románica. Ya en 1599 se habla de hacer, por la parte de la "Plaza del Hospital" —la del Obradoiro—, dos piezas para servir al Cabildo.
Sanclemente, Torquemada y el Incendio de 1751
Los patrocinadores de estas obras serían los arzobispos Juan de Sanclemente y Torquemada, y el diseñador, Jácome Fernández. Precisamente, los escudos de estos dos prelados ostentan la puerta de acceso a la Biblioteca y Sala Capitular, ambas dentro del recorrido del Museo a día de hoy. Se cierran al público cuando el Cabildo se reúne, por lo que mantienen aún su función original.
Ambas salas sufrieron un incendio en 1751, por lo que en ese mismo año se encargó su reedificación a Lucas Ferro Caaveiro.
La Biblioteca: Libros, Facistol y los Dos Botafumeiros
El perímetro de la Biblioteca está rodeado de estanterías con importantes colecciones bibliográficas, procedentes en gran medida del legado de don Pedro de Acuña y Malvar a la catedral. En el centro se encuentra un facistol de Gregorio Español y Juan da Vila, del siglo XVII, para la lectura en coro de libros de Salmos, además de vitrinas con facsímiles de las obras más importantes del Archivo Catedralicio, como el Codex Calixtinus.
En esta sala se guardan también los dos Botafumeiros de la catedral. Por un lado, cuando no está en uso colgando del centro del cimborrio, se encuentra el Botafumeiro original de latón bañado en plata, de José Losada, hecho en 1851; por el otro, su réplica de plata de 1971, regalo de la Hermandad de Alféreces Provisionales. Además, se encuentra también el Púlpito de Opositores de 1744, de Francisco de Lens, soportado por un atlante que recuerda al compostelano Pazo de Bendaña, y que cumplió su función junto al Altar de la Soledad del trascoro.
Pero lo cierto es que, por su preciosismo pictórico y alarde técnico en la talla del duro granito, lo más impactante de la sala es la bóveda plana de la Sala Capitular, cuyo encalado y pintura se debe a Tomás de Aguilar.
El Retablo de Sernini y el Mobiliario Capitular
Preside la Sala Capitular un elegante retablo con frontón de gusto rococó, obra del italiano Sernini. Su hornacina, flanqueada por dos óleos sobre cobre de Francken III con el Camino del Calvario y la Conversión de San Pablo, acoge una imagen de Santiago Peregrino de 1754, obra de José de Gambino.
Frente a este retablo está la pesada mesa presidencial, proyecto que también recayó en Ferro Caaveiro, autor de las salas. Sobre ella se encuentra un dosel de la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara, imitación del realizado con cartones en 1764 por Guillermo de Anglois para el dormitorio de Carlos III, estilo al que pertenecen también otras consolas doradas con sobre de mármol presentes en la sala.
Tapices, Cuadros y Curiosidades
Frente a las ventanas que se abren al Obradoiro se exhiben algunos tapices de la importante colección de la catedral, de origen flamenco del siglo XVII, del taller de los Van der Hecke, y que representan episodios de las Guerras Púnicas. El cuadro de las Apariciones de la Virgen de Guadalupe es de 1769 y lo pintó el mexicano Juan Patricio Moflete, mientras que el sillón con escudo de Juan Pablo II es el que este pontífice utilizó en sus visitas a Compostela.
Completan el mobiliario de esta sala un gran brasero del siglo XVII con símbolos jacobeos, y una urna de votaciones de taracea de nácar y marfil del siglo XVIII, que aún hoy se utiliza en algunas votaciones del Cabildo reunido en esta, su Sala Capitular.
Preguntas frecuentes sobre Biblioteca y Sala Capitular
¿Dónde se guardan los dos Botafumeiros históricos de la catedral?
En la Biblioteca: el original de latón bañado en plata, obra de José Losada de 1851, cuando no está colgando en uso del cimborrio, y su réplica de plata de 1971, regalo de la Hermandad de Alféreces Provisionales.
¿Se puede visitar siempre la Biblioteca y Sala Capitular?
No siempre: ambas salas se cierran al público cuando se reúne el Cabildo catedralicio, ya que mantienen todavía su función original, pese a formar parte hoy del recorrido del Museo.
¿Sufrieron daños estas salas a lo largo de su historia?
Sí, un incendio en 1751 afectó a ambos espacios, lo que llevó a encargar su reedificación ese mismo año al arquitecto Lucas Ferro Caaveiro, responsable también de la decoración rococó que hoy las caracteriza.
¿Qué preside la Sala Capitular?
Un retablo rococó del italiano Sernini, con dos óleos sobre cobre de Francken III y una imagen de Santiago Peregrino de 1754, obra de José de Gambino —el mismo escultor de la estatua ecuestre de Santiago Caballero que preside el Camarín de Santiago Caballero.
¿Qué objeto personal de un papa se conserva en la sala?
El sillón con el escudo de Juan Pablo II, el mismo que utilizó el pontífice durante sus visitas a Compostela.
¿Qué se guarda del legado de Pedro de Acuña y Malvar en la Biblioteca?
Buena parte de las importantes colecciones bibliográficas que rodean la sala, además de facsímiles de obras del Archivo Catedralicio como el Codex Calixtinus —el mismo benefactor cuyo legado de tapices, incluidos los célebres cartones de Goya, se conserva en la sala vecina de Tapices.
¿Vas a visitar Santiago de Compostela?
Descubre tours por la ciudad, visitas guiadas a la Catedral y hoteles cercanos.