La Catedral de Santiago se corona con tres torres que, pese a compartir un origen medieval común, muestran caras muy distintas de su historia constructiva. La Torre del Reloj, la más alta y conocida —a menudo llamada por error "la Berenguela"—, se eleva sobre un antiguo cubo defensivo del siglo XV, transformado en atalaya barroca por Domingo de Andrade. A su lado, en la fachada del Obradoiro, la Torre de las Campanas y la Torre de la Carraca forman una pareja simétrica: mientras la primera anuncia las celebraciones litúrgicas con su tañido, la segunda guarda un curioso mecanismo de madera que sustituye a las campanas durante el silencio del Viernes Santo.
Ninguna de las tres nació con el aspecto que hoy vemos. Las tres esconden, bajo su fisonomía barroca, estructuras medievales anteriores —un contrafuerte defensivo, restos de la fachada románica del Maestro Mateo— que los distintos maestros de obras del siglo XVII y XVIII, especialmente Domingo de Andrade y Fernando de Casas Novoa, transformaron y elevaron sin llegar a derribar por completo. Descubre en cada una de ellas los detalles que revelan esta doble identidad, entre la Compostela medieval y la barroca.
Torre del Reloj
Torre del Reloj: símbolo barroco de 70m en la Catedral de Santiago con historia medieval
Torre de la Carraca
Torre de la Carraca: joya barroca del s.XVIII en Santiago con dispositivo único para Viernes Santo
Torre de las Campanas
Torre de Campanas de Santiago: obra barroca de 1732 sobre base románica con inclinación histórica.