La fachada sur de la Catedral de Santiago de Compostela, conocida como la Fachada de Platerías, es un testimonio vivo de la historia, el arte y la espiritualidad de este emblemático templo. Su nombre proviene de los talleres de plateros y orfebres que desde la Edad Media operan en la zona, y que aún hoy llenan la plaza con su actividad. Aunque era la entrada más habitual para los compostelanos, también posee un profundo simbolismo para los peregrinos.

Orígenes y Estilo Románico
Construida alrededor del año 1100 bajo el mandato del arzobispo Gelmírez, la fachada de Platerías es la única que conserva su esencia románica en la catedral. Su diseño refleja la estructura interna de tres naves, con puertas dobles que enmarcan la nave central y ventanas que iluminan las laterales. Aunque ha sido objeto de modificaciones a lo largo de los siglos, aún se perciben sus elementos originales, como las torrecillas que flanqueaban el conjunto.
Transformaciones a lo Largo de los Siglos
En 1117, un incendio provocado durante una revuelta contra Gelmírez dañó gravemente la fachada. Esto llevó a la incorporación de esculturas originalmente destinadas a otras partes de la catedral, como piezas de mármol que representan a Moisés, Abraham y escenas de la Transfiguración. Más tarde, con el derribo de la fachada norte en 1758, se trasladaron aquí esculturas como el Rey David tocando la cítara, placas que representan el Pecado Original y relieves del Maestro Mateo.
Esculturas y Relieves: Un Relato Visual
Los tímpanos de las puertas están repletos de escenas bíblicas, como la adoración de los Magos, las tentaciones de Cristo y su prendimiento. Figuras enigmáticas, como la mujer con una calavera, añaden misterio a la composición. Muchas de las piezas destacan por su calidad artística y variedad de estilos, atribuidas a maestros como el "Maestro de la Tentación", quien también trabajó en Conques, Francia.
El Tesoro y el Claustro: Renacimiento y Barroco
A la derecha de la fachada, el edificio del Tesoro, diseñado por Rodrigo Gil de Hontañón en 1540, aporta un aire renacentista al conjunto. Su crestería calada, medallones y arcos albergan tiendas de orfebres, mientras que su interior guarda las vestimentas litúrgicas más valiosas de la catedral.
Innovación en la Arquitectura: La Torre Piramidal
La torre piramidal del Tesoro es un diseño innovador que algunos relacionan con las pirámides mesoamericanas, como la del Tajín en México, mientras que otros atribuyen su inspiración a tratados italianos. Este diseño fue replicado en el siglo XVII en la Torre de la Vela, situada en el Obradoiro.

Enlace Barroco y la Concha de Vieira
En 1705, Simón Rodríguez diseñó el enlace entre el Tesoro y la fachada, combinando estilos renacentistas y barrocos. En su interior, una llamativa concha de vieira sostiene las escaleras internas, formando uno de los espacios más originales de la catedral.
La Fachada de Platerías es más que una entrada; es un recorrido por la historia y la evolución artística de la Catedral de Santiago, donde se entrelazan estilos, relatos y tradiciones que han marcado siglos de fe y cultura.
Es la fachada sur de la Catedral de Santiago de Compostela. Su nombre proviene de los talleres de plateros y orfebres que han trabajado históricamente en la plaza del mismo nombre.
Fue construida alrededor del año 1100 bajo el mandato del arzobispo Diego Gelmírez, siendo la única fachada de la catedral que conserva su estilo románico original.
Se conservan las puertas dobles, las ventanas que iluminan las naves laterales y parte de las torrecillas originales que flanqueaban la fachada.
Durante una revuelta contra Gelmírez, la fachada sufrió un incendio que provocó su restauración e incorporación de esculturas provenientes de otras zonas de la catedral.
Hay representaciones de Moisés, Abraham, la Transfiguración de Cristo, el Rey David tocando la cítara, escenas del Pecado Original, y piezas del Maestro Mateo como niños procedentes del antiguo coro.
Escenas como la Adoración de los Magos, las tentaciones de Cristo y su prendimiento. También aparecen figuras simbólicas, como una mujer con calavera, que añaden misterio al conjunto.
Es el autor atribuido a varias esculturas de esta fachada. Se cree que también trabajó en la iglesia de Conques, en Francia, por la similitud estilística.
El edificio del Tesoro, de estilo renacentista, diseñado por Rodrigo Gil de Hontañón en 1540, donde actualmente se encuentran tiendas de orfebrería y se custodian vestimentas litúrgicas.
Su diseño innovador recuerda a las pirámides mesoamericanas como la del Tajín. Esta torre inspiró más tarde la Torre de la Vela en el Obradoiro.
Una gran concha de vieira que sostiene las escaleras interiores, diseñada por Simón Rodríguez en 1705. Es uno de los rincones más originales de toda la catedral.
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